Presentar esta cuarta edición del informe «El Estado de la MYPE 2026: La otra cara de la economía» tiene para nosotros un significado especial. No estamos únicamente ante una nueva publicación coyuntural; Estamos ante la culminación de cuatro años de esfuerzo sistemático, riguroso e ininterrumpido por escuchar, medir y comprender la realidad del país desde la voz, el sentimiento y la opinión directa de los propios empresarios y empresas de la micro y pequeña empresa.
Entender a El Salvador exige mirar con rigor técnico y sensibilidad humana a ese tejido productivo que sostiene el día a día de nuestra sociedad. Desde el liderazgo del Observatorio MYPE y FUSAI , asumimos hace cuatro años el desafío de construir un bien público de información: una plataforma capaz de transformar la percepción intuitiva sobre el sector en evidencia empírica sólida para la toma de decisiones públicas y privadas. Nuestra convicción desde la dirección del Observatorio ha sido clara: no se puede diseñar el futuro económico del país sin poner en el centro a quienes representan su base productiva y social más amplia.
Cuatro años radiografiando el pulso de las MYPE: casi 50,000 voces escuchadas
A lo largo de este recorrido —iniciado con nuestro primer informe en 2023 y consolidado en las ediciones de 2024, 2025 y ahora 2026—, hemos alcanzado un hito sin precedentes en la investigación económica y social del país: casi 50,000 encuestas realizadas a nivel nacional Este caudal de datos de primera mano nos ha permitido radiografiar, desde la vivencia misma de las MYPE, múltiples áreas estratégicas que antes permanecían invisibilizadas o fragmentadas:
- En 2023 y 2024 , sentamos las bases del Índice de Confianza MYPE y profundizamos en la resiliencia empresarial frente a los choques inflacionarios, las dinámicas de recuperación comercial, las brechas de digitalización y los retos de la inclusión financiera frente a amenazas críticas como el agiotismo y la usura.
- En 2025 , dimos un salto cualitativo al dimensionar con rigor el verdadero peso macroeconómico del sector —demostrando que las MYPE formales e informales aportan cerca del 48.8 % del PIB nacional y sostienen alrededor del 70 % del empleo y los ingresos familiares —, al tiempo que visibilizamos la economía del cuidado y la doble jornada que enfrentan las mujeres empresarias.
- En este Informe 2026 , completamos un ciclo de madurez analítico que conecta la dinámica empresarial con la calidad de vida: el rol de las MYPE como la primera puerta de acceso al empleo juvenil, su impacto directo en la seguridad y mejora de la vivienda familiar, su vulnerabilidad y salud financiera, y su grado de preparación para insertarse en el nuevo marco tecnológico y de crecimiento del país.
Principales hallazgos y el imperativo del momento actual
Los hallazgos de esta cuarta entrega confirman una dualidad que debemos atender con sentido de urgencia. Por un lado, las MYPE salvadoreñas muestran un renovado optimismo en sus expectativas comerciales, una extraordinaria capacidad de adaptación y una vocación inquebrantable por generar empleo y progreso en sus comunidades. Pero, por otro lado, persisten cuellos de botella estructurales —en productividad, acceso a financiamiento adecuado, costos operativos, adopción tecnológica y formalización con beneficios reales— que limitan su escalamiento.
Hoy, más que nunca, los datos nos llaman a la acción. El Salvador atraviesa una nueva etapa de dinamismo y expectativas de crecimiento económico; Sin embargo, para que este crecimiento sea sostenible, inclusivo y duradero, es indispensable fortalecer de manera decidida el ecosistema de apoyo a las MYPE . No basta con que el país crezca en sus indicadores agregados; Necesitamos generar las condiciones —financieras, formativas, tecnológicas y normativas— para que las micro y pequeñas empresas sean verdaderas partícipes de los beneficios de esta etapa de crecimiento , convirtiendo la bonanza macroeconómica en productividad empresarial y bienestar tangible para las familias salvadoreñas.
Reconocimiento a una alianza que hace posible lo extraordinario
Un esfuerzo de esta envergadura nacional jamás podría realizarse en solitario. Como Director de FUSAI y del Observatorio MYPE, deseo expresar nuestro más profundo agradecimiento a los patrocinadores y aliados estratégicos que han confiado en esta iniciativa y han respaldado la producción de este cuarto informe, compartiendo la visión de que el desarrollo de la MYPE debe ser uno de los grandes consensos de nación. El rol académico de Flacso ha sido sumamente importante.
Quiero dedicar un reconocimiento muy especial y afectuoso a los voluntarios universitarios que, a través de sus horas sociales, han recorrido municipios, mercados y comunidades apoyando las arduas labores de campo que estos informes nacionales requieren. Su compromiso, energía y contacto directo con miles de microempresarios no solo han hecho posible levantar esta radiografía nacional, sino que también han sembrado conciencia en la nueva generación de profesionales sobre el valor de nuestras MYPE.
Finalmente, mi agradecimiento más especial al Banco Integral. Su respaldo a lo largo de estos cuatro años ha ido mucho más allá del vital apoyo financiero: al abrir generosamente sus capacidades institucionales, su conocimiento del territorio y su vasta experiencia en el acompañamiento al sector, han permitido que el Observatorio MYPE y estos informes anuales sean hoy una realidad consolidada al servicio de El Salvador.
Ponemos en sus manos este Informe 2026 con la certeza de que escuchar a las MYPE es escuchar el pulso real de nuestra economía, y con el compromiso firme desde FUSAI de seguir trabajando para que cuando el país avance, nuestras micro y pequeñas empresas avancen con él.