El nuevo marco normativo tecnológico de El Salvador abre oportunidades para que las MYPE incorporen con mayor profundidad las tecnologías digitales en sus actividades empresariales. Sin embargo, las condiciones para aprovechar estas oportunidades no son iguales entre todos los segmentos.
Los datos del Observatorio MYPE muestran que existe un grupo de empresas que ya ha avanzado significativamente en su proceso de transformación digital, donde las nuevas normas pueden convertirse en un elemento que facilite la consolidación de procesos que ya han comenzado.
Existe un segmento MYPE preparado para aprovechar el marco normativo
Los datos del Observatorio MYPE muestran que el 81.7 % de las pequeñas empresas ha digitalizado algún proceso interno. Entre las microempresas de expansión, la proporción alcanza el 64.7 %. En los segmentos más pequeños ocurre lo contrario: aproximadamente la mitad todavía no ha iniciado este proceso.
Esta diferencia revela que las capacidades para aprovechar el nuevo entorno tecnológico no están distribuidas de manera uniforme dentro de la MYPE. Las empresas con mayores niveles de desarrollo presentan mejores condiciones para incorporar herramientas digitales, utilizar nuevos mecanismos de pago o ampliar sus canales comerciales.
En este contexto, el nuevo marco normativo puede favorecer principalmente a aquellas empresas que ya cuentan con una base sobre la cual profundizar su transformación digital. Pero esta posibilidad depende también de que las nuevas disposiciones respondan a necesidades concretas de las empresas, como ampliar mercados, facilitar transacciones o reducir los costos asociados con determinados trámites.
Las nuevas normas pueden ampliar mercados y facilitar las transacciones
Una de las primeras oportunidades se encuentra precisamente en la posibilidad de ampliar los canales de venta y facilitar las transacciones comerciales. La Ley de Comercio Electrónico brinda respaldo legal a las ventas, contratos y acuerdos realizados por medios digitales. Esto puede ofrecer mayor seguridad para que las MYPE amplíen sus canales de venta y accedan a nuevos mercados.
Esta oportunidad coincide con la forma en que las empresas perciben actualmente el potencial de la tecnología. El informe “El Estado de la MYPE 2025” del Observatorio MYPE de FUSAI identificó que estos segmentos consideran que la principal oportunidad de las tecnologías digitales es aumentar su visibilidad y llegar a nuevos clientes. Actualmente, muchas empresas utilizan principalmente WhatsApp con este propósito.
Los avances también se observan en los medios de pago. El 55.9 % de las pequeñas empresas y el 42.9 % de las microempresas de expansión utilizan herramientas digitales para cobrar sus productos o servicios, siendo Transfer365 el medio más utilizado.
Por tanto, el marco normativo puede contribuir a generar condiciones más favorables para que prácticas que ya existen dentro de una parte de la MYPE puedan ampliarse y consolidarse. Esta misma lógica puede extenderse a la relación de las empresas con el Estado, donde la digitalización también puede contribuir a reducir algunas de las barreras que enfrentan.
La modernización del Estado puede reducir los costos de la formalización
En este segundo ámbito, uno de los principales beneficios potenciales se encuentra en la simplificación de los trámites administrativos. La Ley de Modernización Digital del Estado y la Ley de Mejora Regulatoria pueden reducir los tiempos y costos asociados con los trámites administrativos.
Esto es relevante porque, según El Estado de la MYPE 2025 publicado por el Observatorio MYPE de FUSAI, los elevados costos de la formalización constituyen uno de los principales desafíos para las microempresas de expansión y las pequeñas empresas.
La digitalización de los trámites puede aliviar parte de esta carga al facilitar la relación entre las empresas y las instituciones públicas. Sin embargo, esta transformación debe acompañarse de una ruta de formalización gradual que considere las capacidades de cada segmento.
El proceso de formalización debe ajustarse a las características de las empresas para evitar que los costos y obligaciones asociados terminen convirtiéndose en una limitante para su crecimiento.
De esta manera, tanto la ampliación de mercados como la simplificación de trámites muestran el potencial del nuevo marco tecnológico. No obstante, para que estas oportunidades puedan ser aprovechadas, las empresas también necesitan contar con las capacidades y condiciones necesarias para incorporar las herramientas digitales.
El marco normativo es favorable, pero no suficiente
A pesar de las oportunidades que genera el nuevo marco normativo, persisten obstáculos que pueden limitar su aprovechamiento. La falta de conocimientos es el principal obstáculo para la digitalización de las microempresas de expansión y las pequeñas empresas. Aproximadamente una cuarta parte identifica esta limitación, que se mantiene incluso entre las empresas formales.
La conectividad representa otro desafío. El 51.3 % de las MYPE accede a internet mediante datos móviles, lo que puede limitar la incorporación de herramientas digitales más avanzadas.
Aunque el acceso a internet fijo o wifi aumenta entre los segmentos con mayores niveles de desarrollo empresarial —alcanzando al 65.6 % de las pequeñas empresas y al 41 % de las microempresas de expansión—, todavía existe una proporción considerable de negocios que depende principalmente de datos móviles.
Estos obstáculos muestran que disponer de un entorno normativo más favorable es solamente una parte de las condiciones necesarias para profundizar la transformación digital de la MYPE.
En este sentido, para que el nuevo marco tecnológico de El Salvador se traduzca en oportunidades concretas para la MYPE, en especial para los segmentos con mayores niveles de desarrollo, debe acompañarse de acciones en áreas como formación digital, asistencia técnica, financiamiento para inversión tecnológica y acceso a conectividad de mejor calidad.
El reto no consiste únicamente en disponer de nuevas reglas que faciliten la digitalización, sino en generar las capacidades necesarias para que las empresas puedan utilizarlas. De esta manera, el nuevo marco tecnológico podrá contribuir efectivamente a mejorar la productividad, ampliar el acceso a mercados y fortalecer las posibilidades de crecimiento de la MYPE.