Luego del desempeño favorable observado durante el segundo semestre de 2025 —el mejor registrado por la MYPE desde 2020— el sector inició 2026 manteniendo niveles óptimos de confianza y una percepción positiva sobre el entorno de negocios.
Los resultados correspondientes al primer trimestre de 2026 muestran que, aunque algunos indicadores registraron una moderación frente al cierre de 2025, el balance general continúa siendo favorable. De hecho, el inicio de año se posiciona como el mejor primer trimestre desde que comenzó su medición.
En conjunto, los resultados reflejan una MYPE resiliente, que mantiene una percepción positiva sobre el desempeño reciente de sus negocios, aunque comienza a mostrar una visión más cautelosa sobre la evolución económica de corto plazo.
La MYPE percibe un buen desempeño de sus negocios para el arranque de año
El primer indicio de este comportamiento se observa en la percepción que tuvieron los empresarios sobre el desempeño de sus negocios respecto al trimestre anterior. El indicador de situación actual pasó de 35.2 puntos en el cuarto trimestre de 2025 a 31.7 puntos en el primer trimestre de 2026, registrando una reducción de 3.5 puntos.

Esta disminución debe interpretarse con cautela. Informes previos han identificado la presencia de microciclos en la actividad empresarial MYPE, donde el cuarto trimestre suele concentrar los niveles más altos de dinamismo económico debido a factores estacionales asociados al cierre de año.
Cuando los resultados se comparan con el mismo período del año anterior, el panorama cambia significativamente. El indicador de situación actual se ubicó 10.9 puntos por encima del registrado en el primer trimestre de 2025 y alcanzó el nivel más alto observado para un inicio de año.
Las expectativas siguen siendo positivas, pero comienzan a moderarse
Sin embargo, cuando los empresarios proyectan el comportamiento de sus negocios en el corto plazo, el optimismo comienza a moderarse.
El indicador de expectativas empresariales cerró en 51.2 puntos durante el primer trimestre de 2026, por debajo de los 58.0 puntos registrados al cierre de 2025. Incluso, el resultado también se ubicó por debajo de los niveles observados en los primeros trimestres de 2024 y 2025.

Esta moderación podría estar relacionada con algunos factores que comienzan a generar presión sobre la actividad empresarial. Entre ellos destaca la disminución de la demanda, identificada como el principal inhibidor de los negocios durante el trimestre, además del aumento de la competencia y las dificultades financieras que el informe del Observatorio MYPE destaca como los tres principales inhibidores que incidieron en la actividad de los negocios en la MYPE.
Esto sugiere que, aunque la mayoría de empresarios todavía espera una evolución favorable de sus negocios, el empresariado MYPE ya no observa el corto plazo con el mismo nivel de entusiasmo que predominó durante 2025, ya que un entorno más complejo y competitivo podrían tener incidencia en esta percepción.
El ánimo empresarial continúa en terreno optimista
La combinación entre una percepción positiva sobre la situación actual y unas expectativas todavía favorables, aunque más moderadas, terminó reflejándose en el ánimo empresarial.
Durante el primer trimestre de 2026, el indicador de ánimo empresarial se ubicó en 41.3 puntos. Si bien el resultado representó una reducción de 5.1 puntos respecto al cierre de 2025, el indicador continúa mostrando niveles superiores a los observados un año atrás.

Por tanto, aunque los empresarios perciben un entorno menos dinámico que el observado al cierre de 2025, la percepción general sobre la economía y las condiciones para hacer negocios continúa siendo favorable.
Y es precisamente esa mezcla entre optimismo y cautela la que termina definiendo el comportamiento general de la confianza empresarial durante el inicio de 2026.
La confianza empresarial alcanza un récord para un primer trimestre
Al integrar tanto la percepción sobre la situación actual como las expectativas hacia el corto plazo, el Índice de Confianza Empresarial muestra que la MYPE inició 2026 manteniendo un clima de negocios optimista.
El índice alcanzó 106.5 puntos durante el primer trimestre, convirtiéndose en el nivel más alto registrado para un inicio de año desde que comenzó su medición.
Aunque el indicador disminuyó 2.4 puntos respecto al trimestre anterior, en términos interanuales mostró un incremento de 1.5 puntos, confirmando que el sector continúa operando en niveles elevados de confianza.

La mayoría de empresarios mantiene una percepción positiva tanto sobre el desempeño reciente de sus negocios como sobre las condiciones generales para continuar operando e invirtiendo.
Esta dinámica sugiere que la MYPE mantiene capacidad de adaptación y resiliencia, pero en un entorno donde comienzan a ganar relevancia factores asociados principalmente a la demanda y la competencia.
En ese contexto, los resultados reflejan la importancia de fortalecer capacidades empresariales vinculadas a la diferenciación comercial, la adaptación a las preferencias de los consumidores y la gestión del negocio, especialmente en un escenario donde el entorno competitivo parece adquirir mayor peso dentro de la actividad económica de la MYPE.